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El Consejo de la Juventud de las Islas Baleares expone los alarmantes datos del último Observatorio de Emancipación y demanda cambios para aliviar la situación

Pau Emili Muñoz, presidente del Consejo de la Juventud de las Islas Baleares, y Andrea Henry, presidenta del Consejo de Juventud de España, presentaron los datos del informe de emancipación del segundo semestre de 2023 en el Velódromo de Palma el 18 de diciembre de 2024.

Los datos presentados son muy preocupantes. Son datos que no solo hablan de porcentajes y cifras, sino que nos hablan de la realidad de miles de jóvenes baleares que ven como, año tras año, su futuro se escapa entre las manos.

La tasa de emancipación juvenil en las Islas Baleares ha caído hasta el 18%, seis puntos menos que el año anterior. Esto significa que ni siquiera 8 de cada 10 jóvenes pueden independizarse ni acceder a una vivienda propia. Es un descenso que no es casual ni anecdótico: es consecuencia directa del encarecimiento insostenible de la vivienda y de las condiciones laborales precarias que sufren.

El alquiler medio ha subido un 18,4% en solo un año, llegando a los 1.288 € en el mes. Es el segundo precio más caro de todo el Estado, solo superado por Madrid. Mientras tanto, el salario medio de la juventud no llega a los 1.050 € mensuales.   Esto quiere decir que, para alquilar un piso en solitario, una persona joven tiene que destinar el 122, 67% de su salario. Y si hablamos de comprar una vivienda, la situación es todavía más dramática: el precio medio supera los 295.000 €, y para acceder, un joven tendría que destinar siete años de salario íntegro solo para pagar la entrada. Es sencillamente imposible. Por otro lado, la tasa de paro juvenil ha crecido hasta el 21,6%, una de las más altas de todo el Estado.

Un 10,7% de los jóvenes están subocupados, trabajando menos horas de las que querrían, y casi la mitad de los jóvenes con estudios superiores están sobrecualificados, trabajando en trabajos que no requieren su formación. Tenemos una generación preparada, una generación que ha estudiado y que tiene talento. Pero este talento se está desaprovechando mientras el paro crece y las oportunidades se reducen.  

La conclusión es, por lo tanto, que los jóvenes ahora mismo no pueden acceder a una vivienda y que esto tiene consecuencias en sus planes de futuro, formación, y en la salud mental. Se tiene que encontrar un remedio en esta situación ya, porque los jóvenes no son el futuro, son el presente.

Pau Emili Muñoz ha comunicado: Desde el Consejo de la Juventud de las Islas Baleares, no podemos estar con los brazos cruzados ante esta situación. Es inaceptable que la juventud balear tenga que escoger entre irse de su casa o resignarse en una vida precaria. Es hora que las administraciones asuman su responsabilidad:

1. Hacen falta políticas de vivienda efectivas, que garanticen alquileres asequibles y facilidades reales para acceder a la compra.

2. Hay que combatir la precariedad laboral, protegiendo los derechos de la juventud y asegurando salarios dignos. Y sobre todo, hay que dejar de tratar la juventud como un problema a largo plazo.

Los jóvenes somos el presente de las Islas Baleares y el CJIB estará donde tenga que estar para poder llegar a nuestro objetivo que es mejorar la vida de la juventud de nuestra tierra.

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